Armando Uribe Arce.

El Futuro está siempre cargado de pasado.

por Sandra Maldonado.

 

 

Armando Uribe, poeta  nacido en 1933, es una figura que no pasa desapercibida en el ambiente público y literario chileno.

 

Dueño de una personalidad avasalladora y controvertida, se califica a sí mismo como un versificador.   Según los tratadistas, pertenece a la generación del '50 iniciándose en el grupo del Joven Laurel.   Su vida  ha cruzado, junto a otros escritores, de manera importante por la  rica tradición lírica de Chile en el siglo XX.

 

Su poesía es parca y austera, se construye con una gran economía de palabras luego de un concienzudo trabajo intelectual.  Uribe escribe con inteligencia y a   su vez con gracia golpeando la realidad de una manera feroz.

 

Diplomático y abogado, ha sido galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2004.

 

 

En  su libro  Memorias para Cecilia, como  también en varias páginas de Caballeros de Chile,  relata hechos de su vida antes de los 5 años: las misas en latín, los primeros regalos. ¿Por qué el tema de la niñez es recurrente en su poesía?

 

Usted me pregunta sobre los primeros años de vida.  La verdad es que siempre me he interesado por la niñez, incluso cuando tenía varios amigos de la misma edad, como el crítico literario, cuentista y novelista Carlos Ruiz Tagle;  el autor teatral Jaime Silva;  el poeta y crítico  José Miguel Ibáñez;  y otros más.  Pues bien,  alrededor de los 15 años,  nuestro profesor  Roque Esteban Scarpa instó a  que nos ocupáramos de escudriñar en nuestra propia niñez, porque era un gran asunto literario y que adolescentes de esas edades - 14, 15, o 16 años-  estaban en mejores condiciones de recordarla y de escribirla, de modo que algo que siempre me ha interesado son  estos primeros años desde el nacimiento hasta  los cinco, antes de aprender a leer y escribir;  y pese  a  lo usual, a  los asuntos que verdaderamente me interesan, situaciones máximas en el curso de toda la vida, no sólo la niñez,  tengo una memoria tal, que recuerdo con detalles tanto la escena en que se producen encuentros con otras personas mayores  como las palabras que se  oyeron de esas personas y aún frases  que uno mismo ha dicho de niño. Entonces he podido reproducir por escrito recuerdos de esa época anteriores a la primaria. 

 

Todos sabemos, con más precisión en el siglo XX,  que los primeros años de vida son absolutamente fundamentales para cada ser humano. Son la primera formación, cuando el niño pequeño está abierto al mundo, y está  comprobando como es él mismo, desde que nace y achica las manos y las mira y se va dando cuenta que son parte de él , el descubrimiento de su cuerpo,  que se produce lentamente y que , por cierto,  no se complementa sino a edades mayores, en la pubertad y durante la vida, pero comienza en esa época y es más sorpresa ese descubrimiento inicial que las experiencias que se tienen en el tiempo más largo. Yo creo que estamos marcados y en mi caso es notorio, porque  he publicado sobre los distintos descubrimientos en el curso de la vida  y también muy marcadamente en la niñez.

 

Algunos de mis textos expresan eso, escritos en la adolescencia y publicados a los 21 años

como un poema que se llama Niñez, que empieza diciendo "En el comienzo estaba yo", o sea tratando de revivir el nacimiento y el descubrimiento de mi mismo, que se produce en forma inconsciente  en los primeros años, pero sobre el cual se va tomando conciencia en el curso de la vida. Creo que hay una buena cantidad de otros textos, tanto escritos a edades jóvenes como escritos mucho más tardíamente, incluso textos recientes como en el libro Cabeza de Vaca, no sabe lo  que dice o en Verso Bruto  o en el libro también en prosa Diario Enamorado donde  aparece  de una manera u otra la niñez.  Tácitamente  siempre está presente el niño que uno fue y que sigue siendo. 

 

En lo que yo he escrito y publicado,  incluyendo el libro  Diario Enamorado, hay mucha ingenuidad y estoy contento que así sea.  Es mejor ser consciente de que uno tiene ese niño aunque buena parte de ese niño lo tenga  en el inconsciente psicológico.  Pienso que es favorable por siempre esto, porque nos permite comprendernos y estar en el mundo en la totalidad de los años que uno ha vivido y no sólo en el instante presente o el inmediato pasado, el presente y el futuro están siempre cargados de pasado.

 

También habla en su libro acerca de las películas mudas, en especial de Chaplin, ¿cómo  este actor cómico influyó en su escritura?

 

 

La figura de Chaplin  influyó por lo que contenía en si mismo, lo que simbolizaba ese ser humano, que no nadaba en riquezas en general, sufría ataques y agresiones, pero que siempre se recuperaba y con una frase que se usa aquí, no sé si es chilenismo, "caía siempre parado".  Pues bien, para mí claro que fue modelo y sigue siéndolo.  En cierto modo en Memorias para Cecilia yo cuento incluso que la manera de peinarme desde niño está influida por algunas estampas en fotografías  del propio Chaplin.

 

Cuando   introdujo el  sonido  en  sus películas   entiendo  que  él  intervenía  en  la música y 

también en las canciones. Hay una famosa canción que recuerdo, no tiene palabras  ni frases conforme a la gramática sino que un remedo de frases con palabras que no existen o si existen son usadas normalmente en otro sentido como las famosas  coplas que canta Chaplin en la película, no recuerdo si en una versión sonora de Luces de la ciudad o si es una película posterior, aparece Chaplin cantando unos versos que son notables y que son llamados en castellano con una palabra que no sé lo que significa, pero que dice así: Jitanjápora e incluso hay un ensayo sobre la Jitanjápora, o sea estos idiomas que no existen,  pero que remedan los códigos de  varias lenguas y que se han usados por grandes escritores  como Lewis Carroll en su dos obras  Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo en que también aparecen textos en versos de esta manera, que en apariencia no significan nada en ninguna lengua,  que utiliza el sonido fonético de distintos idiomas, pero que en mi opinión transmiten sentimientos y fuerza, aún cuando no se entienda  intelectualmente lo que dicen, mas con la sensibilidad sí que se entienden los versos de Chaplin a que aludía,  por  ejemplo un verso que termina con una línea maestra que dice:  " is love, love, love, bla, bla, bla",  porque está enamorado.  Chaplin,  en la película, está cantando frente al público, pero aquí está la mujer que ama, este verso que dice es el amor, el amor termina en bla, bla, bla, o sea lo que representa  una conversación interminable y sin significado racional, el bla, bla, bla . Esa línea la encuentro notable como las demás de ese texto.

 

Alfonso Reyes, el gran autor mexicano, en el ensayo citado la Jitanjápora, no sólo describe estos ejemplos sino que transcribe  fonéticamente las líneas de la canción de Chaplin.  Claro que esto me influye.

 

¿Qué otra películas le agradan, que hayan  tenido algún significado en su poesía?

 

La verdad es que  he visto una cantidad de películas  porque en el siglo XX,  y aún acelerándose con el curso del tiempo,  las películas tienen una influencia  muy grande en las costumbres y en la cultura, especialmente las que son catalogadas como obras de arte.   En este sentido he seguido a algunos directores  italianos como :  Antonioni,  Visconti, Fellini y he visto todas sus películas, también  directores franceses  muy notables. 

 

Entre los italianos quiero nombrar  a otro cuyas películas son extraordinarias y que es el escritor y director de cine Pier Paolo Pasolini, autor de obras maestras. 

 

En el caso de Antonioni hay una especie de trío de películas, la primera se llama La Aventura, la segunda no recuerdo y la tercera El Eclipse.  Con respecto a Visconti,  hay una película llamada Tres mujeres solas basada en una novela corta del escritor italiano Cesare Pavesse  la cual es una gran novela que muy  bien  tradujo a las imágenes  Visconti.   

 

De Fellini hay varias que encuentro  interesantes, entre ella Amarcord , Roma  La strada,  todas con actores notabilísimos como la  propia mujer de Fellini: Giulietta Massini. 

 

En el caso de Pasolini hay una  tremenda película que merece ser nombrada  por lo que está ocurriendo hoy en Chile  que se llama  Saló o los 120 días de Sodoma,  es una película hecha sobre el libro  máximo del Marquez de Sade, en que aparece toda clase de perversiones, tanto que para grandes admiradores de Pasolini,  como fue el escritor siciliano Lionardo Scasca, escribió que él tuvo que salirse de la película por lo tremendo que eran las escenas, pese a lo cual  el film  es de primera importancia  porque relaciona estas perversiones extremas con la vida política en una época terrible del último año y medio de la segunda guerra mundial  cuando Mussolini,  después de ser sacado del gobierno de Italia, vuelve con la ayuda de los nazi y  se establece en una pequeña localidad  frente a los lagos que se llama Saló donde establece un gobierno fascista-republicano.

 

Creo que no está nada de mal visto ni de circunstancial el relacionar con actos de política y a donde llevan, en el caso de Pasolini,  lo relativo a las perversiones dado que la guerra misma y la tremenda segunda guerra mundial constituyen una perversión que siempre tiene, aunque sean ocultos, significados eróticos y perversos.

 

Otras películas que  me han  interesado son las alemanas y japonesas. Eso fue durante un largo período de mi v ida  en que vi muchas películas, pero no ocurrió así en la última década y mucho menos, desde que decidí recluirme en mi casa.  Claro que algunas películas son reproducidas en televisión. Yo trato de verlas cuando sé por casualidad que las dan y esto más que en  la televisión local,  en la extranjera  o sea la  televisión internacional francesa, la BBC u otra . La verdad,  es que en mi opinión no es lo mismo,  y lo digo en Memorias para Cecilia, ver películas en la pantalla grande que verlas en la pantalla pequeña, porque la relación del espectador con las figuras que son enormes en el cine,  cuando se ven por televisión cambia completamente la posición en que se encuentra el espectador:  mientras por un lado se es pequeño frente a las grandes  imágenes de pantalla, por otro lado uno domina a las figuras que son como  de enanos en la pantalla de la TV. y eso cambia por completo el sentido que uno adquiere de esas obras de arte.

 

Al parecer Ud. Prefiere las películas al teatro. En su libro de memorias dice que le repugna todo aquel que sube a las tablas para representar personas ficticias ¿Por qué?

 

 

Yo soy muy poco frecuentador del teatro y la verdad no sabría decirle la razón.  He visto un cierto número  de obras aquí mismo, algunas que fueron muy bien  dadas por el teatro experimental como la obra de Bertolt Brecht La opera de tres centavos.  Esta obra que vi hace 40 años en Santiago me pareció extremadamente bien montada  con su música y los cantos  compuestos  por el expresionista alemán Kurt Weill.

 

Las pocas obras que vi durante los años que pasé en París, desterrado, no me produjeron gran impresión, fui pocas veces al teatro y lo atribuyo más al  defecto mío a que no tuvieran calidad esas presentaciones de la comedia francesa.

 

Pese a que estuve en distintas épocas 2 o 3 años viviendo en Roma vi una obra de Boldoni, el gran autor teatral italiano  del siglo XVIII, recuerdo que el ambiente que se producía era como si uno estuviera en un salón, porque las obras de Boldoni tienen  música de laúd  y otros instrumentos antiguos, que producían gran impresión, por lo menos en mí. Defecto mío el no asistir al teatro no sé cual es el origen.

 

A propósito, quiero mencionar algo  que no referí  al hablar de las películas:   la primera obra de Raúl Ruiz  fue una obra teatral que dio cuando estaba todavía estudiando leyes en la Universidad de Chile. Yo era en esa época profesor asociado en esta Universidad, estoy hablando de los años 60.  Sucesivamente vi sus primeras películas aquí, las que me produjeron gran impresión.

 

En París donde también estaba desterrado Raúl Ruiz a fines del 73, me pasó guiones de sus películas para que leyéramos juntos, ya estaba realizando muchas desde el comienzo de su destierro y  eran ya muy notables los guiones de esas películas futuras, todos me parecieron de muy buena literatura,  creo que Raúl Ruiz es muy buen escritor de guiones para películas   e incluso son mejores esos guiones que los libros que ha publicado de ensayos sobre el  cine.  

Merecen ser publicados los guiones escritos por  Ruiz, a veces con la colaboración del escritor francés  Pierre Klossovski, de quien se hizo amigo y con quien trabajó en  3 películas suyas, una de las cuales se llama La vocación suspendida.

 

Quiero señalar esto, no porque  mire en menos a otros autores de películas en Chile,  ni porque Raúl Ruiz  tenga mucha cobertura de prensa,  sino por la importancia artística que yo le atribuyo a su obra. Incluso una vez me pidió que tuviera un pequeño papel en una película que sólo pude ver una vez.  Participé en una pequeña escena de 10 minutos que consistía en cierto modo en una improvisación  que hago sobre un libro jurídico publicado por mí, un diccionario de palabras de la Ley Penal chilena, entonces aparezco criticando ese libro primero y se escucha mi crítica con ejemplos;  acto seguido,  aparezco después defendiendo ese libro con otros motivos que voy dando.  Era una película de varios episodios distintos.

 

¿En que año se realizo esta película?

 

1978.

 

No puede dejar de mencionarse junto con obras de calidad artística mayor, otras películas de Ruiz:  Las tres coronas para el marinero, así como una que no tenía banda sonora, que alcanzó a hacer en Chile, antes de partir en el 73, que se llamaba El tango del viudo, título de un poema de Residencia en la Tierra de Neruda, pero que no tiene que ver con el poema.

 

Eso en cuanto al influjo que todos recibimos en el siglo XX , en cuanto a escritores, de este otro arte cuando es verdaderamente un arte  y  no es un producto comercial  que la mayor parte de las veces resulta banal, superficial e inútil.

 

¿Qué apreciación tiene de los pueblos originarios chilenos?.

 

La verdad es que  me he interesado por los hechos que se producían en Chile inicialmente a través de La Araucana de Alonso de Ercilla. Es una epopeya,  la más importante como obra de autor,  no anónima, a diferencia del poema épico del Cantar del Mio Cid o de otros poemas largos españoles que si lo son.  Pues bien,  es un gran libro, incluso mereció grandes elogios del escritor francés Voltaire en el siglo XVIII. Así conocí al pueblo mapuche,  a través del aprendizaje  de estrofas de memoria en la primaria. 

 

Siempre he sido un lector de la  historia de Chile y de capítulos que me interesaban particularmente, como  las circunstancias de que en Chile los pueblos originarios  opusieran una resistencia  a la instalación y a la conquista extranjera de manera constante  durante más de un siglo y en forma esporádica en los dos siglos siguientes hasta 1893. Esto le da características a Chile como país, que lo hacen  diferir de otras partes de Hispanoamérica gracias a la existencia de pueblos indígenas y, en el caso chileno,  la  existencia  mayor  y  duradera  de más de 3 siglos del 

pueblo mapuche. Pero también me han interesado los demás pueblos autóctonos del extremo sur, que a través  del genocidio han sido destruidos, incluso más en la Republica, que en el período anterior.

 

También me he interesado y leído mucho sobre los pueblos  del  norte como los Aymaras, Atacameños y también de los Pascuenses. La  historia de los pueblos que fueron la base del mestizaje en Chile, incluso más que los propios mapuches, pueblos que desaparecieron con la historia, desde la conquista en adelante, que ha sido siempre en nuestro país muy violenta y sanguinaria, pero la verdad es que no sólo con violencia se produce el mestizaje y el pueblo chileno, en  su gran mayoría, incluyendo a todos los criollos antiguos cuyos antepasados llegaron en el siglo XVI, tenemos una parte de mestizos en los años iniciales y a veces también más adelante en la historia.

 

Además me interesan pueblos no tan conocidos por sus  nombres sino por su historia como los Diaguitas, Changos del extremo norte, ahora nadie se reconoce revindicando a los diaguitas porque o fueron sanguinariamente destruidos o se mestizaron con gran rapidez  en el curso de los siglos XVI o XVII.

 

Creo que alguna vez  publiqué  un artículo en Francia  acerca de la necesidad de que los pueblos originarios que siguen existiendo como tales tengan constitucionalmente un estatuto de minoría nacional, lo que es carísimo en el caso de los mapuches. A propósito mi hija mayor, que es tecnóloga y arqueóloga de la Universidad de París, escribió un análisis demostrando que el pueblo mapuche se transformó en una nación a través de la guerra de resistencia, incluso tuvo normas estatales. Ese libro ha sido entregado a una editorial y lleva  un prólogo mío sobre los pueblos originarios, eso está pendiente. 

 

En  2 años ha lanzado al menos 4 libros. Ud. tiene mucho por  escribir ¿Cuáles son sus expectativas literarias?  ¿Cuáles  son su proyectos?

 

La verdad que en estos dos últimos años  han aparecido 6 libros míos:  en el 2002 Memorias para Cecilia, Carta abierta a Agustin Edward, Verso Bruto, y en el 2003  Caballeros de Chile, Diario Enamorado y un libro de versos que se llama Cabeza de Vaca - no sabe lo que dice -, que se explica en alguna parte  por qué ese nombre.

 

En  los últimos 5 años, desde que me he recluido en mi casa, decidí hacer un arqueo de papeles que he conservado durante los últimos 50 años ,  que no he publicado y que han dado la vuelta al mundo acompañándome en la vida diplomática y en el destierro,  pero están aquí en esta casa ahora esperando. A la vez, cuando uno pasa a mayor  edad,  busca  hacer un  balance  y en el curso de ese balance  también he escrito cosas que componen algunos de los libros de poesía  en verso que he editado.  

 

Ahora, la razón  no es sólo hacer un arqueo sino, sobre  todo,  no dejar  después

de muerto libros enteros o papeles sueltos, los que resultan un clavo para los que quedan vivos o sea los hijos y los amigos. Yo no quiero dejar esa tarea, que más bien es un asunto de decir :  y bueno, ¿Qué hacemos con estos papeles?, ¿Qué hacemos con estos libros que están enteros armados?. ¿Se publican? ¿No se publican?. 

 

¿Se siente partícipe de alguna generación de escritores?

 

Por contagio, a la generación de cuentista y novelistas que se armó alrededor de una antología de escritores jóvenes de los años  '50.  A cierto número de personas que publicamos libros de versos también nos llamaron del '50, es cierto que varios  nos conocíamos y en algunos casos éramos bastante amigos, como por ejemplo  Alberto Rubio,  David Rosenmann - Taub,  etc.

 

Yo no creo que se trate propiamente de una generación, en el sentido  en que los tratadistas hablan de ella.  Éramos  un grupo de escritores, principalmente de poesía en verso, que conocíamos las obras de los unos  y de  los otros, que vivíamos en el mismo tiempo y frecuentemente en la ciudad de Santiago, pero eso no forma una generación  en mi opinión.

 

Me gustaría nombrar a algunos escritores y que usted me de su impresión acerca de ellos :

 

Roque Esteban Scarpa :

 

La verdad  es que se trataba de un notable profesor de literatura que nunca completó estos estudios formales en una escuela superior.   Esteban  estudió algunos años Química  y Farmacia en la Universidad de Chile, por lo demás era muy precoz, entró a la Universidad a los 15 años, pero enseguida se dio cuenta que  su verdadera vocación estaba en la literatura y,  entonces, durante años y siendo muy joven se quedó en la biblioteca leyendo, analizando, tomando nota acerca de la literatura española o castellana, desde el comienzo de su existencia hasta los  contemporáneos del siglo XX.  Un excelentísimo profesor que  estimulaba mucho a quienes escribían,  entre amigos suyos , hombres y mujeres, sobre todo a los estudiantes del colegio San Jorge en donde enseñaba.  También fue profesor de historia en el Pedagógico en esos mismos años, a fines de los '40. 

 

Scarpa,  siendo un gran estimulador, nunca  cambió  las intenciones de aquellos  a quienes les revisaba textos antes de ser publicados, como Hernán Montealegre y otros escritores que han dado obras posteriores y que formaban parte del mismo grupo. Esteban fue la persona que en algunos casos indujo a seguir escribiendo e incluso, como yo cuento en Memorias para Cecilia y en otras partes, esto de escribir en verso lo sentí como una inducción  o como una carga  porque  tenía asumido que iba a ocupar mi vida  en otra cosa,  a formarme como jurista y  trabajar en la diplomacia; así  como también a  enseñar  derecho público y ciencias políticas tal  como lo hice en Paris  durante 17 años seguidos siendo profesor titular de la antigua Sorbona en toda su tradición gloriosa.

 

¡Hay que ver! no me ocupé  de literatura sino de derecho público constitucional y de ciencias políticas, de modo que fue un peso para mí  que Scarpa me indujera a la escritura,  pero igual no me arrepiento. Las primeras décadas me resultaba una tarea, no que me fuera impuesta, más bien le daba energía a una vocación  oculta que yo quería mantener secreta: la de escribir poesía en verso.

 

José Miguel Ibáñez Langlois:

 

A Ibáñez lo conocí en el colegio.  Era dos años menor que yo, pero hicimos amistad  justamente en ese grupo,  cuando yo tenía 15 años  y este lazo ha continuado hasta ahora;  incluso nos mostrábamos los manuscritos, los versos antes de publicar, tal como le mostrábamos también a Scarpa para que nos diera su opinión. Así hago ahora con lo mío, me refiero a que le pido a algunas personas que lean mis textos,  para ver si le dan el visto bueno como  a José Miguel Varas, a  Armando Roa Vial , que es menor, pero sabe mucho o también al propio editor Edmundo Rojas de Be-uve-dráis.

Enseguida estuvimos al mismo tiempo en Roma, cuando  hice mis estudios de post grado a fines de los cincuenta y él estaba haciendo sus  estudios de filosofía. Ahí  empezó a escribir  un libro sobre la poesía que terminó posteriormente cuando estudió literatura en España y fue publicado y reeditado más de una vez bajo el título La palabra Poética.  Yo conversé muchísimo con Ibáñez durante ese tiempo que coincidimos en Roma   y sigo haciéndolo, ya que en estos últimos 5 años, que no me muevo de mi casa,  él viene a visitarme  y conversamos las cosas que nos interesan en profundidad  que son,  por cierto,  materias literarias y religiosas.

 

Enrique Lihn:

 

A Enrique Lihn lo conocí en los años 50, pero nunca hicimos verdaderamente amistad. Sí  él conocía lo que yo publicaba y a  su vez yo lo que publicaba él, incluso alguna vez le mostré  algunos textos antes de la edición, pero no recuerdo que él me  halla mostrado a mí algo, también coincidimos en un concurso que hubo para poetas jóvenes en el año '56 que organizó una revista de literatura  y poesía, bastante buena, que publicaba la escritora  Rebeca Matte Alessandri, esta revista se llamaba Extremo Sur.  El primer premio lo ganó Lihn con los Soliloquios,  un monólogo  que

aparece en el libro La pieza oscura.     Creo  que  es lo mejor que ha publicado Lihn, 

junto con su libro póstumo sobre la muerte, cuyo título se me escapa en este momento, son textos bien interesantes. De modo que amistad propiamente tal no hubo, pero sí conocimiento y, tal vez,  reconocimiento mutuo, supongo,  yo espero.

 

Jorge Teillier :

 

De Jorge fui amigo desde que llegó a Santiago y publicó ese primer libro muy notable Sobre  Ángeles y gorriones.

Fuimos estudiantes del pedagógico en los mismos años, pocas veces nos veíamos allí porque yo estaba en la escuela de Leyes,  pero sí en otras partes, de modo que lo conocí y la verdad es que me pareció una persona encantadora por el modo de ser, la liviandad de sangre que tuvo siempre  y porque es un poeta muy considerado.

 

Yo creo que es de lo más notable de esa época, debí haberlo nombrado en primer lugar entre los poetas de los años '50. Nuestra amistad se reanudó cuando pude volver del destierro y lo vi en días muy críticos para su salud en el hospital Clínico de la Universidad  Católica y también en su casa. Conversamos bastante en esas  semanas o meses antes que muriera.

 

Stella Díaz Varin :

 

También era de esa época, otra poeta.  La verdad es que era la más buena moza de las que escribían poesía y con una personalidad extraordinaria. Claro,  en los años '50 por lo menos, más bien se le tenía  miedo por su carácter. Era y es muy considerada por el valor que  tiene y sigue siendo una poeta importante de Chile.

 

Juan Luis Martínez   :

 

De Juan Luis Martínez  no sabía nada antes de salir en función diplomática y sólo supe de él y su libro básico, La Nueva Novela, cuando volví del exilio en los últimos meses del año '89.  Tomé ese libro, lo leí, me interesó muchísimo e hice muchas notas.  Nos encontramos en Viña del Mar y en Villa Alemana, construimos  una gran  amistad rápidamente.

 

Considero que en los últimos 30 años,  la poesía de Juan Luis Martínez es de los más notable publicado en Chile.  Martínez es un caso dramático, porque desde que lo conocí es como si hubiera estado en las últimas, entonces ya  tenía la premonición de que pronto iba terminar su vida  como efectivamente ocurrió en los años  '90.   Estuve con él una gran cantidad de veces,  incluso escribí un texto que aparece en un libro de poesía en versos que fue publicado 

dentro del volumen  llamado Imágenes quebradas que no sólo contiene traducciones que yo había hecho sino además textos sobre literatura en prosa, también un libro entero de poesía en verso que se llama Lo que no tiene nombre y allí hay un poema sobre Juan Luis Martínez,  que por cierto no recuerdo de memoria, pero que anuncia la muerte de Martínez que se produce antes o después de publicarlo, pero el poema está escrito antes de su muerte.

 

Trágico el destino de este gran poeta, pero con su obra alcanzó alturas que van a durar sin duda alguna.

 

Efraín Barquero :

 

A Barquero también lo conocí en los '50, porque empezó a publicar en esos años y ha sido siempre una persona muy reservada, pacífico y de buena pasta, bueno como el pan.

 

El título de su primer libro es La piedra del pueblo que lleva un buen prólogo de Neruda y que es tal vez el  mejor prólogo que Neruda halla escrito.   Barquero no sólo merece mi respeto sino también mi admiración, es un muy buen poeta chileno.

 

Edmundo Herrera :

 

Es un poeta bien conocido y que ha trabajado en forma responsable  y eficaz en la Sociedad de escritores de Chile. Su poesía es conocida  desde hace medio siglo y sigue escribiendo una poesía muy respetable y considerable.

 

Lo que pasa en Chile es  un fenómeno que sería largo de explicar. En ese mismo libro, Imágenes quebradas,  hay una parte de los esbozos literarios en que trato el tema de  por qué en Chile, que durante el siglo XIX fue considerado por grandes estudiosos de poesía como  un país donde no habían obras  poéticas sino obras jurídicas e  históricas importantes,  a partir del siglo XX ha tenido una continuidad de poetas de relevancia.  Esto comenzó con  Carlos Pezoa Veliz y Diego Dublé Urrutia,  enseguida Gabriela Mistral,  Huidobro,  Neruda,  De Rokha  y  así  para  adelante  hasta  el  día  de  hoy

representando  un fenómeno  que no tiene parangón en la lengua castellana ni en otras  regiones de  América y España misma:  que halla habido tal continuidad con rasgos comunes entre poetas de un mismo país.  Yo incluso,  en ese pequeño ensayo que aparece en Imágenes Quebradas, señalo siete rasgos comunes a los poetas más importantes del siglo XX chileno,  esto ha continuado también en estos años del siglo actual.

 

En 1912, Ernesto Montenegro,  el autor de Mi tío Ventura, reunió   la poesía de  Carlos Pezoa Veliz en un sólo volumen que llamó,  tal como quería Pezoa,  Alma Chilena.  Era una época en que Chile tenía alma, porque en  los últimos 30 años parece que la perdió.

 

En su libro "Verso Bruto" se aprecia una muy profunda relación de amor y dependencia con su esposa ¿Por qué en uno de sus versos dice "el matrimonio es ascetismo"

 

La verdad es que,  incluso después de muerta  mi mujer, yo me di cuenta claramente y pude expresarlo con esas palabras,  que el matrimonio requiere de un ascetismo y con eso no quiero decir un perpetuo sacrificarse, pero sí el sublimar en sentido psicológico, tal cual lo explica Freud en una obra muy importante suya,  que las civilización existen y las personas civilizadas existen cuando subliman sus instintos incluyendo por ejemplo la agresión que se encuentra  en todo ser humano en el inconsciente  y que a veces se expresa concientemente, así  hay que sublimar para que se mantenga el matrimonio.

 

El matrimonio consiste en mantener la mayor  confianza  con la otra persona guardando una cierta distancia que significa el respeto  que hay que tener por el otro, la personalidad, la manera de pensar, de expresarse, de actuar, de ser.  Hay que tener un mínimo de distancia para poder reconocerlo con la mayor confianza imaginada.

 

Hay quienes dicen que la vida de un poeta tiene sentido con escribir 2 o 3 poemas de excelencia. Según usted ¿Con cuál de sus obras le gustaría que se le recordará?

 

La verdad es que ese principio o axioma que usted menciona es cierto.  El comprobar que hay poesía de valor verdadero en un texto u otro sólo lo saben las generaciones posteriores a la vida del autor.  Creo que es una verdad completa incluso para los que tienen el mayor éxito en vida, que  no basta, más bien tiene que pasar el tiempo e irse desnudando la obra, porque ninguna obra completa de ningún escritor,  aunque usted lo llame genio,  tiene el mismo valor en todas sus partes y sólo algunas perduran en el tiempo, eso es lo que importa:  que sean obras que tengan duración en el tiempo. Tampoco se puede pedir que tengan perpetuidad absoluta, porque eso no existe, cuando pasan miles de años  puede ser que queden algunas pocas, pero no se conocen obras que hallan permanecido más de 2500 años , y la escritura existe hace más de 3500.

En mi caso, por las razones que acabo de mencionar,  realmente no sabría , aunque,  pudiendo ser arbitrario de mi parte, pienso que tiene una cierta capacidad de duración   Niñez  que está trascrito dentro de las Memorias  para Cecilia.

 

Don Armando, Ud. tiene aquí tribuna abierta para decir lo que quiera.

 

En primer lugar me parece muy bien que exista esta iniciativa cultural literaria, de crear y de llegar a mantener la revista en internet.

 

Creo que la iniciativa personal o de pequeños grupos, como es este caso y otros, de reunirse para hacer obra cultural tiene una enorme importancia.

 

La verdadera cultura es la cultura popular,  no la vulgar y esta última  es la que tiene más éxito,  la vulgar, la que no dura en el tiempo como  cierto tipo de canciones o de bailes que tienen letra y no permanecen  aunque triunfen comercialmente.

 

La cultura popular  que muchas veces es oral pero que puede llegar a lo escrito, publicado y que con frecuencia llega,  que es la cultura verdadera, no esta atenta al éxito, a las ventas o a lo puramente comercial, que es lo que con más frecuencia pasa con lo vulgar.   Pero grupos de personas con espíritu y que tienen iniciativa,  como esta revista virtual,  son los que  van teniendo la auténtica cultura y por lo tanto cumplen con un servicio público que da frutos, aunque  quienes intervienen en esto no lo adviertan  mientras lo inician o lo están continuando, pero sin duda tienen efectos muy positivos para la población de un país como el nuestro.

 

Algunos Poemas de Armando Uribe Arce.

 

Me muero de ganas.  

 

Me muero de ganas de verla

pero no la veré jamás.

Desde hace un año rodó, perla

perdida al nicho de la urraca

o a cuatro estómagos de vaca.

La degradaron por siempre jamás.

Nunca jamás   nunca jamás.

 

 

Muero de amor por una muerta.

 

Muero de amor por una muerta

divinidad humanizada

por mí, que ahora yace yerta.

 

Me quiere   no me quiere   nada.

 

La quiero aunque sea esqueleto

con la carroña al rededor.

A sus pies seré roedor

puñado de cenizas  feto.

 

Asumo la vejez.

 

 

Asumo la vejez y sus molestias

y sus estupideces: por ejemplo

ver en televisión una película

sobre un sobreviviente de Auschwitz.

¿Palabra que rime con Auschwitz?

¿Ven que la vejez es ridícula?

Me llevo rezando sin templo.

Sobreviviendo como bestia.

 

 

 

 

El matrimonio es ascetismo.

 

 

El matrimonio es ascetismo

- como en las grutas del desierto,

alimentándose de hormigas,

como de miel cuando hay abejas,

¿Y si el panal no tiene abejas

(o no hay panal)?, de pocas migas

como los pájaros si hay huerto.

 

(El matrimonio es ascetismo).