E S C R I B E N   H O Y

 

 


 


 

 

 


 

C e c i l i a   M a l d o n a d o   P r i e t o

 

Nace en Santiago de Chile y en su temprana adolescencia, a consecuencia del golpe militar que derrocó al gobierno de Salvador Allende, debe acompañar a su familia al exilio.  Luego de una breve estadía en Suecia, se establecen en la ciudad de Leipzig, entonces República Democrática Alemana, donde posteriormente, en la Universidad de Leipzig, se diploma con honores en Germanística, con mención especial en literatura infantil, con una tesis sobre los arquetipos en los cuentos clásicos de los hermanos Grimm.  Luego convalida estudios en la Universidad Católica de Chile, en Santiago.  Durante un par de décadas se ha desempeñado como docente en la Deutsche Schule Santiago, en el Colegio Santa Úrsula y en el Colegio Waldford, entre otros.

 


 

 

 

País Postnatal


 

 

Parí con dolor

de modo natural,

como una buena hembra.

 

Así nació un nuevo amor inagotable

una nueva vida en mi país postnatal.

 

Cuando me fui de Chile

se quedaron mis muñecas

mudas y seca.

La infancia, que aún me habitaba

desplegó sus alas rauda.

 

Marcos Macuada 1634 quedó

vacío,

envuelto de silencio negro.

 

Sólo mi perro Bandido

permaneció a la espera

a la sombra del naranjo.

 

Esperó tanto y tanto,

que sus ojitos de miel se

secaron bajo tierra.

 

 


Quiero ser


 

 

No quiero ser yo

tan frágil.

Quiero ser

dulce y calma.

 

Más dulce que yo

ser bella, ser perfecta.

 

Quiero no ser yo

tolerante con las manos

suavidad en la voz.

 

No quiero ser yo

quiero ser como

la que has amado.

 

 


La Malamada


 

Mi nombre es CECILIA,

hija de los sesenta

cuando estábamos de moda

las María Cecilia y las Cecila a secas.

 

Mi apellido es Maldonado.

No suena glamoroso.

No vende, diría

un publicista.

Mi apellido significa

maldotada

¿de belleza? ¿de talento?

¿de riqueza? ¡No lo sé, ni me importa!

 

Soy de origen español

por parte

de madre,

y sefardita por parte

de padre.

Pero eso no dice nada.

 

Soy de aquella generación

que crió

sola en los ochenta:

padre y madre

a la vez y

buena profesional.

 

Me gané el pan y

el respeto de todos

pero olvidé ser yo misma.

 

Fui expulsada

de mi patria

por ser hija de comunistas.

 

Mi corazón adolescente

se rompió en mil cristales.

Viví el desamor gris del exilio.

He sido siempre la malamada

por los hombres,

pero sé

que les he dejado mi huella.

 

Me recuerdan porque

hay que tomarse el tiempo

para pronunciarme.

Fui malcriada por mi padre,

adorada y siempre mimada

por mi madre.

 

Y luego fui malquerida

por los hombres.

 

Ellos nunca supieron como amarme.

 

Fui siempre la malquerida

nunca fui

la mantenida.

Siempre fui independiente,

resolutiva, madre impecable.

 

Ahora que estoy en los cincuenta

no me encuentro en las

cincuenta

sombras de gris.

 

Ahora me encuentro

en la luz.

Me siento amada y dotada.

 

 


Los Poetas


 

 

Los poetas son como aves migratorias

Nunca se quedan habitando

un mismo poema.

Frágiles y ligeros,

libres y livianos,

están hechos de cielo.

 

Habitantes inciertos del espacio fragmentado

Un día despliegan sus metáforas

y vuelan rumbo a otros versos.

 

Los poetas son aves de aire

Nos besan el alma.

 

Un día recogen sus mágicas

palabras

y nos abandonan.

 

 

 

 


 


 

 

 


 

M a y d a   P l a n t

Mayda Plant, pseudónimo de Daniela Madelaine Reyes Ramírez, nació en Santiago de Chile el 2 de agosto de 1988. Comenzó a escribir poesía en el año 2004 y desde 2007 ha publicado textos en diferentes portales de internet. En 2014 colabora con el cuento "El Universo Absurdo" en el libro "Antología de la nueva narrativa fantástica chilena" (Ediciones Una Temporada en Isla Negra). Su primer libro "Mujeres Paranormales" ha sido editado dos veces (La Polla Literaria, Julio 2015. Ediciones Caronte, Abril 2017) y actualmente prepara los libros "Poemario Adolescente" (próximo a salir) y "Caos" (hoy, novela publicada en Instagram).

 

Mayda Plant es, además, Terapeuta en Medicina Natural e imparte talleres literarios y otros desde 2016.


 

 

 

 

Tener una pena que no se pasa con nada


 

 

Tener una pena que no se pasa con nada y quedarse

sentada, eternas horas mirando el techo, llorar después,

sentir rabia, volver a llorar, sentir que lo imposible

quedará ahí.

Tener una pena que no se pasa con nada e intentar

escribir como antes o tal vez mejor (si es que eso es

posible) y descubrir que no puedo porque no entiendo,

y luego bloquearme. Saberse inútil, innecesaria, digna

de nada, carente de cualquier talento.

Tener una pena que no se pasa con nada y pedir ayuda

a los amigos y que éstos no puedan ayudarte, porque,

probablemente, ellos también tengan penas que no se

pasan con nada. Y entonces pensar que no valen nada,

arrepentirse (o quizás no) y después quererlos con pasión.

Tener una pena que no se pasa con nada y caminar

con un hombre maravilloso a mi lado que entiende más

que yo lo que yo soy... amarlo y sólo amarlo, y sentir

pena de que la pena me acompañe aún amándolo.

Tener una pena que no se pasa con nada y ni siquiera

poder expresar realmente lo que está en el interior...

desdicha la del alma no poder comunicarse con la fuente

externa. Desesperarse, entrar en pánico, sentir el latido

del corazón muy rápido, tal vez un dolor pulsátil en la

cabeza. El ojo me duele. Llorar de nuevo.

Tener una pena que no se pasa con nada y caer en

cuenta que has sentido pena una semana entera y que

no has podido salir de eso. Pasar momentos más

tranquilos a ratos, pero luego volver a hundirte.

Tener una pena que no se pasa con nada y entender

que en el mundo pasan cosas terribles y aún así encerrarse

en sí mismo... y sufrir por esta pena que se siente

egoístamente.

Tener una pena que no se pasa con nada y tomar

pastillas, necesitar pastillas y después querer dormir para

no seguir sintiendo la pena maldita...

Yo ya no escribo, nunca lo hice, tengo textos a medias

que intento quemar con la mirada, me odian y yo a ellos.

Hoy sólo arrojo palabras muertas a zombies lectores

que son dos o tres.

Tener una pena que no se pasa con nada y desear por

un momento que gente valiosa, que ha muerto por

motivos ajenos a la propia esencia, vuelva a la vida. Y

que los muertos escribientes, como yo, cambiemos lugar

por ellos. Justo sería.

Tener una pena que no se pasa con nada y saber que

eres esclava de la pena que muchas veces ataca. Saberse

así y no poder escapar. Sentir frustración por la propia

debilidad, maldecir al mundo, encontrarse demente, que

otros te lo digan, querer ser como el resto, reír un poco,

salir, amar, besar, jugar. Y entonces, volver a lo mismo,

ahogarse en basura.

Tener una pena que no se pasa con nada y saberse

latera, llorar... y es que a veces no se puede más.

Tener una pena que no se pasa con nada y sentir nada

más que mucha pena...

 


Mi herida


 

 

Mi herida es así: una herida abierta que alguien,

cualquiera, puede tocar y ésta sangrar sin control. Mi

herida es invisible para el resto, sólo yo puedo verla, y lo

que el resto logra ver de mi herida es simplemente mi

reacción al tacto, toque o incluso golpe de la misma.

Y entonces, luego de aquello, me convierto, al minuto,

en la endemoniada: mujer portadora de vibraciones

negativas que mancha las energías del ambiente y del

resto, por el sólo hecho de mostrar al mundo lo

reaccionaria que puedo ser cuando tocan mi horrorosa

herida.

Mientras que, al instante y al unísono, las voces que

me juzgan desconocen, medio por ignorancia, medio

con conocimiento de causa heridera que yo, dueña de

esta enorme, sangrante y descubierta lesión, no paro de

sufrir por esta herida que me duele y me deja mal parada,

que me acusa de ser quien no soy e inventa mundos en

los que no quiero estar; vaga muestra del intercambio

maléfico que producen las heridas que ¿sin querer? llegan

a posarse sobre quienes somos propensos a llevar estas

cargas malditas. Vaga, porque sin duda siempre hay

mucho más que no se expone o no se logra expresar

con las palabras.

Mi herida… perversa llaga que ni luces muestra de

querer cicatrizar.

 

 


Revelación


 

 

Hay vidas como la mía: desbordada de momentos

planos y a la vez llena de situaciones dolorosas que

lastiman desde la más temprana conciencia. Inagotable

karma, que con cautela y al mismo tiempo, con ferocidad,

vigila y acomete las existencias de los que, por algún

extraño motivo, estamos marcados por el implacable

fuego de los dioses. Pero ocurre que en cierto instante,

siempre en un mismo día, TODO LO BUENO

ACONTECE. Y es ahí, en aquel segundo de éxtasis, en

que la dicha -buscada siempre desde la inconciencia y

sobre todo, porque el Ser, inevitablemente, se siente

atraído por ella- se apodera de la propia biografía,

instalándose violentamente en la memoria como el

reconfortante recuerdo que permitirá, cada vez que se

evoque, sobrellevar las cargas. Eterno Resplandor.

 

 

Mayda Plant

Poemas sacados de su primer libro "Mujeres Paranormales"

 

 

 


 


 

 

 


 

N i l o   S a g r e d o   C a v i e r e s

 

Conocimos a Nilo Sagredo en una helada noche Santiaguina, hablamos un poco de política y poesía.  De los primeros textos que acá les presentamos, Nilo nos dice: "estos poemas, en forma de "¨Díptico", tuve la suerte de bocetarlos, o comenzar a escribirlos, frente a los originales de Toulouse. Recuerdo la galería casi vacía. La época, 1986, en Alemania. Recuerdo a la que era mi esposa, emocionada como yo con la trágica y bohemia belleza de los trazos zen de Toulouse.

Únicas compañías humanas a mi lado: mi esposa, nuestras hijas, Natalia de 8 y medio años, y Tania, de un año y algo...

 


 

 

 

 

AU SALON DE LA RUE DES MOULINS


 

Madre Cloaca

Ernesto Sábato

 

Qué verde color sucio

                                   amanecida

                                                     París

tabacos + un pringoso musgo sin máscara

                                                              de gas de la noche:

el sol besuqueado de rouge de potranca

                                               y los ochenta olores del delirio

de la vida alcohólica:

                                   Henry Marie Raymond

                               de Toulose-Lautrec-Monfa

petiso fauno y todo bien cabalgaste

            tus cuantas hembras sólidas ancas forúnculo incluido

-algo por ternura o piedad

                             no pintado pero punzando

en tus cartones-mapas de cuero del mundo…

 

Touluse-Lautrec y otra vida sin París ni gas

                                   mas con la puta ya sagrada por maldita

                                   y greñas de perra:

                        por axilas por vientre por verijas

                                   arpilleras embarradas

                                                           y el inmortal colmillo

                             quebrado en mil borrascas

                                                           y mesones de sangre…

 

Aquí Mademoiselle Cocyte colorina cojinova

                                                           en tetas de queso blanco

reina por tu propia

boca de vino coronada

                        para deleite son tus pecas de oporto

                                               hombro mediante y codo abajo…

 

Madre Cloaca

                        boquita de carmín

                                                     santa bestia

                                               a nosotros

                        a tajo de pincel en carne a todo lo largo

                                                           abajo hasta tus puertas

                                                                       de oro y mierda:

 

A nos duende en el moño

con cintillo color sapo: a nos

cuello todavía con luz y apto

                        para hincar el diente…

 

Petite Toulouse rodando escote abajo en éxtasis de ajenjo!...

 

A nos fúnebre y todo

                               tango negro conocido por

                        AU SALON DE LA RUE DES MOULINS

y un poco menos como la verde submarina tumba

del marino desconocido: a nos

6 cabalísticas brujas blandas como bocios

aparcadas torno la central columna cariada y verde

y aquello que tal vez el olor del mundo a ras de terciopelo

color tripa

                        perfectamente sólido y palpable…

 

A nos

            admita final pluma de crepúsculo

            un como eco que entra de plaza con pájaros

            y la perfecta ilusión del arte

            en la máscara que mira fijo a la cámara

            con dolor muerte ocaso y todo en las claras pupilas

                        y la vejez de Francia en la sonrisa.

 

Tübingen, den 13. November 1990

 

 


JANE AVRIL


 

Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.

ERNESTO CARDENAL

 

Jane espaldas a Toulouse sostienes la copa de champagne

rodeada de niebla saliendo por la chimenea de tu barco

es palpable un dolor de cisne al hombro izquierdo…

 

Jane el barco no es otro

que tu bocetado sombrero azul Prusia

partido por la ola brillante y sucia de tu nuca amarilla

que guarda luz de infancia todavía: Toulouse

la Jane Avril esa noche de encaje blanco

sudoroso y bohemio con la última gota de parfum

entre tanto humo carcajadas lámparas can-can y

cognac dando vueltas

te recordó los almendros la provincia

la probable colegiala de latín anarquista

que soñaría ser Jane Avril antes de ser esta alma

disuelta a pincelazos de espalas a la cámara…

 

Una fillette Toulouse

devota de un dios de corazón pop y transparente

y con llamitas pintadas

que era el sapo azul

el dragón y el príncipe

de sus amores solitarios…

 

Y como el Moulin Rouge era el cielo de segunda

Jane

Que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine

llegó a este espejo a sostener

una copa que tiemblas y se desdobla

esta copa que estallará como Jane en risa azul

al final de este instante

del flash Toulousse gastado a todo lujo

en el sombrero de 8 pétalos celestes

y 9 golpes secos de rosa

y el fragmento noctámbulo del aura

porque nada más dejaste al ojo:

ni tacón fetichista

ni muslos

ni húmeros de garza

ni el fuego del júbilo en la gracias Jane Avril

de tus albas

charmantes ancas galas.

 

 

Tübingen, den 15. November 1990

Del “Díptico a Henry Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Monfa”

 

 


Carta abierta a Jesucristo, fragmento 7


 

Comprende: cuando pagar bien por mal 

devino truco barato

imposible verte perdonar 

    la patrulla asesinando 4 niños  

   en la exigua playa de la franja de Gaza...

 

Jesús: podía no tener algo tuyo

el rojo fondo del crepúsculo 

                                   tan igual 

a sus risas quebradas de un instante a otro?

            Medio a medio tal vez

de una jugada bonita, cuando corrían  

al borde de la eternidad 

                         inocentes

del off-side de la muerte

o de entender que les reventaran el cráneo

monstruos dotados de mira láser y

fusil-ametralladora del ejército israelí...

 

Jesús volvamos

                            a la luz en la arena 

                                                             ahuellada

por la pelota y los niños: 

con tus ojos de Big-bang

ves 4 almas junto a sus madres

            padres, abuelos, hermanos 

            acompañando también

sus 4 BLANCOS ataúdes bajo la bandera palestina?

Tu oído  absoluto puede traducirnos cómo claman

            desde más allá de la muerte

4 mártires por el humano derecho de todo niño

(incluyendo

                     los niños judíos)

a jugar la final de campeonato universal en

inmortal pichanga hasta una

bien entrada noche de luna nueva hasta un

                                                                infinito

                                        "último gol gana"...?

 

 

Nilo Sagredo Cavieres

uno de mayo - 21 julio, 2017.

 

 


PIRÁMIDE


 

 

Mi nombre no tuvo jeroglífico

sólo recuerdo

el cantar de mi madre

su dulce dolor en la voz

nuestro nido

de légamo y de junco:

mas todo ello no consta en papiros ni túmulos...

yo, hijo del remero de la Barca Real

                          viví para ser invisible

en la infinita cinta de hormigas alzando miga por miga

                                                                 la tumba perfecta

 para Faraón en lino blanco 

(como el hielo de su whiskey)...

Él, Olímpico, a años-luz de nuestras 48 horas diarias

                                                      bajo un sol de taladro

                                      sus guardias, perros y látigos... 

 

Bordadora de la pirámide de Cheops

Soldador al arco de Machu-Pichu

Mujer de las sopaipillas y el té 

                                                      de la Muralla China 

Plomero imposible de Versalles:

yo, hijo del remero de la Barca Real 

no remonté la esmeralda del Nilo con los Banqueros de Egipto

no cacé ocas salvajes con mira telescópica 

ni mantuve eunucos lubricando un harén de odaliscas magníficas...

Bordadora, nunca perla de masajista

Soldador, aromado jamás en incienso

Plomero, no cataste excelsas cepas de Francia: 

    nosotros no dispusimos de un barman experto en uso del arsénico

    ni fuimos "dios" dueño de una "diosa" como amapola en seda roja

ni nos filmaron en oro y lapislázuli

globalizados vía satélite...

No alojamos en  50 suites para firmar anchos contratos como campos de golf

asesorados por traductor impecable

      aclarándonos en la aurífera oreja

                                                                  qué significa ser

                                                                  A foocking soon of a bitch.

 

 

 

 


 


 

 

 


 

A n t ó n   T o d o r o v

Antón Todorov, poeta y músico.  Los poemas acá presentados pertenecen a sus libro “Senescencia”  donde recopila las letras de las canciones de sus dos proyectos musicales Universos & Matriarchaos y Panchajana, además de los poemas que ha escrito durante los últimos 20 años en Chile.

 


 

 

 

 

TU EJÉRCITO ROJO


 

 

Te mordieron los cafiches

que saquearon a la gente lo que es vuestro.

los traidores calcinaron tu humilde corazón,

pero siempre será nuestra canción

que estremece tu pecho

con voz de primavera.

hoy sigue de pie,

donde siempre se ha encontrado,

en los sueños de un humilde campesino

o en aquellos olvidados por los siglos de los siglos,

…tú _________________.

y no hay tumba que te aguante,

y no hay turba que te aplaste.

 

 


TU SONRISA


 

Tu sonrisa tiene fecha de expiración

bajo un sello clandestino

arraigado hondo en el lodo y desolación.

y entre los dominios insomnios autumnales,

me congela una sombra de humillación y dejación

como si lo evidente fuese un misterio oculto entre

            nubes de cristal.

aquí y ahora,

todos los segundos catalizados desde un manantial de

            barro

solo suman breves instantes de un orgullo obsoleto

multiplicando las matrices del rencor

ponderados por la angustia e incertidumbre

de tu corazón abstracto.

el dolor tiene fecha de expiración.

 

 


MEMORIES


 

 

soy sólo una idea varada y decolorada

que no puedes hacer desaparecer

tampoco puedes dejarla en reversa

nada está muy claro

esto es lo que temes

yo no estoy aquí

y tú ni siquiera estás cerca.

este proceso es otra fractura de algún reloj de arena

para tantas plumas en caída libre

y tantas hojas oxidadas

que llenan estos sueños vacantes.

recuerdos inmortales,

dolor no arrestado.

todos los días son solamente mañana.

confiar en ti me hizo tan vacío

y ahora,

este mundo moribundo es todo lo que es mío.

 

 


CADÁVER


 

 

temo que su cuerpo es un cadáver

como canciones viejas hundidas olvidadas

…como su cara sucia mordida y poblada

por rasguños subterráneos.

temo que su cuerpo es un cadáver

que hiede y cruje sigilosamente

en la intemperie autumnal

con todo aquello que será siempre obsoleto.

voy a quedar el sol

y destripar la tierra

voy a senescer la primavera.